jueves

Olvidamos cómo amar.

¿Recuerdas cuando era emocionante?
Cuando deseábamos más que nada la presencia del otro. Cuando cualquier cosa era buena si tú estabas involucrado. Cuando tu atención se centraba en mí, y no en el resto de cosas que últimamente ocupan tu tiempo.
El deseo se hacía tangible cada noche, y me amabas durante horas, hasta que se cerraban los ojos... Pero ya no recuerdo la última vez que me necesitaste.
La vida se ha vuelto monótona porque no existe nada que me haga emocionarme. Me he olvidado de cómo se siente uno al llorar de alegría. He olvidado las ilusiones que suponía el hecho de amarnos. He olvidado las horas mirándonos y las conversaciones infinitas.
Hemos olvidado quienes somos.
Olvidamos cómo amar.
Lo más triste no es que todo esto haya pasado...
Lo triste, sin duda, es que no veo solución.

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