lunes

La calma

Solo necesitamos cerrar los ojos y respirar.
¿No es extraño que a veces, las personas que más seguridad y fiereza transmiten sean las más vulnerables?
¿Que las más débiles sean las más inteligentes y las más vacías resulten ser las más profundas? 
¿Que haya gente que con su simple presencia te inquiete?
Tú eres diferente. 
Prometes calma.
Eres calma. 
¿Serán tus manos?
¿Será tu olor, tu sonrisa?
Serán esos ojos que me acarician y me piden que me quede.
Serán esas miradas furtivas entre el resto de la gente. 
Quizás son tus labios, que con una sonrisa me quitan el miedo,
O igual es tu espalda, tus piernas, tu cuello y tu cara.
Vuelve pronto...
Mis sentidos y yo echamos de menos la calma que supuras...
y que nosotros, encantados, cerrando los ojos y respirando, recogemos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Aprieta el gatillo.